La herramienta principal de un comunicador siempre ha sido el lenguaje,
ya sea escrito, hablado o corporal. En el siglo XXI el periodista debe tener
como aliado al lenguaje multimedia para crear su marca personal a partir de
contenidos visuales y escritos.
En un artículo del blog Soy mi Marca
se hace referencia a una frase de Jeff Bezos, presidente de Amazon, quien
afirma que la marca personal es “lo que dicen de nosotros cuando no estamos
delante”. El objetivo principal es dejar una huella que nos distinga de los
demás.
El sitio SocialVideo Marketing señala que ésta es una forma de ejercer la profesión en la
que el periodista es capaz de “atraer audiencia a su alrededor por el valor de
los contenidos que aporta”.
Anteriormente, una especie de marca personal era un privilegio de los
periodistas reconocidos o de pantalla. Con “especie” me refiero a que no tenía
ni las características, ni los alcances que tiene ahora. Los periodistas eran
considerados fuentes confiables por la imagen de seriedad que habían construido
en su paso por la televisión.
Las
nuevas tecnologías permiten que un periodista sea reconocido, admirado y
seguido por el público, sin necesidad de que sea un personaje de pantalla.
Las
redes sociales son el vínculo entre el comunicador y el lector. Esta proximidad
hace que el lector conozca el estilo del periodista, más allá de lo que se
muestra en pantalla, y que pueda valorar los contenidos que comparte.
La herramienta más popular para que un periodista cree su marca personal
es la red social Twitter, donde puede
compartir infinidad de informaciones con contenido propio en 140 caracteres.
Este microblog permite redirigir a los usuarios al blog personal del periodista
donde puede y exponer más información de una forma atractiva para el lector.
A pesar de que el Facebook es una red muy popular, no es tan utilizada
para potenciar la marca personal, ya que es un sitio más personal. El simple
hecho de tener que enviar una solicitud para ver la información que se comparte,
en caso de que sea un perfil privado, crea una distancia más grande entre el
usuario y el comunicador.
El tuitero José Miguel Cabrera,
redactor de la sección de cultura de Diario El Telégrafo, utiliza aplicaciones
para generar contenidos propios en las redes. Él realiza composiciones de
imágenes en Photoshop para ciertos textos y para sus tuits. Además, utiliza Google URL Shortener para acortar los enlaces de la
información que comparte para que sean visualmente mejor para el usuario.
Este joven periodista destaca que la información que comparte con sus
seguidores es diferente a las de medios convencionales. “Siempre estoy buscando juegos de palabras o paradojas”, afirma, pues ese
es el estilo que lo diferencia de los demás.
Cabrera resalta que el periodista debe tener un
discurso honesto y sin autocensura, pues dice que no hay problema con que el comunicador
comparta su postura sobre los hechos. José Miguel distingue sus textos en los que muestra
una postura con su firma. Esa es su marca personal.
JoséVicente Noboa, editor del diario online País en Vivo, utiliza
LinkedIn para potenciar su marca, pues afirma que “en Ecuador cada vez está más
en auge entre los profesionales”. Noboa dice que el sitio ideal para que un
periodista cree su marca personal es un blog, ya que se pueden generar más contenidos.
Este ciberperiodista señala que el comunicador debe tener honorabilidad y
responsabilidad sobre lo que comunica, para cuidar su marca personal

